jueves 19 de noviembre de 2009

SE VIENE EL SEGUNDO INFORME, SE VIENE LA LEGALIZACION; Y SI NO PARTICIPAS, TE LA PERDES

POR FAVOR CIRCULAR MUCHO!!


LESBIANAS Y FEMINISTAS POR LA DESCRIMINALIZACIÓN DEL ABORTO PRESENTAN SEGUNDO INFORME DE LA LÍNEA “ABORTO: MÁS INFORMACIÓN, MENOS RIESGOS” EN CONGRESO NACIONAL

 El día 26 de noviembre, de 15hs a 18hs, en el Salón Arturo Illia, edificio principal del Congreso de la Nación, entrada por la calle Combate de los Pozos.

 La línea “Aborto: más información, menos riesgos”, es una línea telefónica de acceso público donde cualquier mujer puede obtener información sobre aborto. Lanzamos nuestra actividad el 31 de julio en el Centro Cultural Archibrazo, contra el silencio, la desidia y la misoginia colectiva. Confiamos en la capacidad de las mujeres para decidir por sí mismas en todos los asuntos de su vida y en la fuerza de sus organizaciones. El primer mes de atención recibimos 345 llamadas por información sobre aborto. 11 por día. 1 cada 30 minutos.

 En Argentina se practica 1 aborto clandestino por minuto. 500.000 al año. Cada tres días muere una mujer como consecuencia de aborto inseguro. El aborto es una práctica considerada de bajo riesgo en el 61% de los países del mundo, donde es legal.

 El 21 de septiembre presentamos en la Legislatura Porteña el primer informe de atención. Denunciamos allí la violencia obstétrica y médica que sufren las mujeres que abortan. A partir de entonces las llamadas se quintuplicaron: 1 cada 6 minutos. 

 El 26 de noviembre presentaremos el segundo informe de atención en el Congreso de la Nación. Hemos invitado a diversas organizaciones sociales de mujeres de diferentes lugares del país y a todos los bloques partidarios presentes en la nueva conformación del Congreso, iincluyendo sus principales referentes, a debatir sobre la prohibición del aborto y la responsabilidad del Estado en cuanto a las consecuencias que ésta tiene en las vidas de las mujeres. Ya hemos recibido más de 1700 llamadas. Terminando el año 2009, se evidencia la urgencia de la legalización del aborto, una gran deuda de la democracia para con las mujeres.

 

El informe se distribuirá en la presentación y estará disponible en www.informacionaborto.blogspot.com  

Convocan:

Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del aborto

y

CLADEM (Buenos Aires)

Contacto de prensa:

(011)15 57 37 95 84

masinformacion. menosriesgos@ yahoo.com. ar

martes 22 de septiembre de 2009

ABORTO: Entre la violencia obstétrica y una sociedad misógina como los principales obstáculos para la autonomía de las mujeres


A continuación  publicamos el informe completo que desde Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto leímos ayer   en la legislatura porteña sobre los resultados del  primer mes de atención   de la línea Aborto: más información, menos riesgos.


HALLAZGOS Y REFLEXIONES A UN MES DE ATENCION DE LA LINEA "ABORTO: MAS INFORMACION, MENOS RIESGOS"

--156 664 7070--


"Es necesario hablar de aborto sin eufemismos ni moralinas.

El aborto ya fue: Uno por cada minuto que pasa. El aborto nos inscribe a todas las mujeres en una experiencia común. Según el Ministerio de Salud, en promedio, todas las mujeres pasamos por dos procesos de  aborto durante nuestras vidas. El misoprostol nos permite hacerlo sin riesgos, con mínimo control medico posterior.

El misoprostol cambia los términos del debate sobre aborto.

En países donde el aborto esta restringido, el misoprostol revela que la verdadera causa de muerte de las mujeres que abortan, no son los métodos inseguros sino la violencia medica.

La corporación medica juega un rol fundamental en la desinformación sobre aborto, amplificado por los medios de comunicación masiva. El objetivo de esta alianza es custodiar la ruta del semen hasta las últimas consecuencias: no es suficiente embarazar, nos quieren obligar a parir.

La experiencia de la línea “Aborto: mas información, menos riesgos” viene a sumar fuerzas con la ya iniciada desarticulación de la connivencia entre las corporaciones medica y mediática en el control sobre los cuerpos con útero.

La realidad que la línea viene a sacar del closet es el aborto como acto performativo de autonomía: el aborto que no es un drama, el aborto que no pide permiso ni perdón. El aborto que se estima que asciende a entre 460.000 y 700.000 por año aquí en la Argentina.

En este mes de atención (31/7 al 31/8), la línea ha recibido 345 llamadas, atendiendo sólo 6 horas por día. El 23 % de las llamadas fueron desde Ciudad de Buenos Aires. De Provincia de Buenos Aires, 30%. El resto se distribuye en otras 15 provincias. Este gran éxito ha sido posible gracias al trabajo de difusión del número de los movimientos sociales, las organizaciones de mujeres y feministas, las redes de solidaridad de mujeres y personas comprometidas, como así también la amplia red de radios comunitarias y medios locales e independientes.

El promedio de llamadas diarias, entonces, es de 11, y cada comunicación dura aproximadamente 20 minutos. 204 llamadas fueron para requerir información específica sobre aborto con misoprostol.

Hemos brindado información sobre aborto con misoprostol científica, completa, actualizada, de manera comprensible y oportuna. Personalizada, en una conversación anónima, confidencial y sin prejuicios. El hecho de poder recurrir a personas que no abren juicios sobre las situaciones puntuales que atraviesan las mujeres es parte del valor que ellas mismas le dan a la línea y permite de manera fluida y eficaz la apropiación de saberes para una decisión informada.

Las mujeres que llamaron a la línea ya tenían referencias sobre el misoprostol o “la pastilla para abortar”. Estas referencias estaban cargadas de mitos, errores, prejuicios. Era información falsa, desactualizada e incompleta.

En la enorme mayoría de los casos refirieron que esta búsqueda de información era parte de una estrategia conjunta con otras personas. El 92 % llamó acompañada. En el 23 % de las veces, por sus parejas. Sólo el 8% dijo querer enfrentar este proceso en soledad o no tener con quien compartirlo. Salvo excepciones, las adolescentes que han llamado lo han hecho acompañadas por sus madres. El 11% del total de las llamadas recibidas corresponde a adolescentes menores de 21 años.

Hemos recibido llamadas de mujeres de todas las edades, de 13 a 47 años. Mujeres en diversas etapas de su vida, de su periodo de capacidad reproductiva. Todas con dudas, temores, ansiedades, miedos parecidos. Todas unidas por la invisible cadena de tabúes que rodean el cuerpo, la sexualidad, la maternidad, la capacidad de decisión de las mujeres.

La gran mayoría de las mujeres que llama conoce las fechas de su ciclo menstrual, ha estado embarazada anteriormente, sabe cómo confirmar un embarazo y cómo acceder a una ecografía. Pero no tienen información sobre su propia vagina, sobre los procesos de embarazo, aborto o parto.

Solo en el 37 % de las llamadas las mujeres manifestaron haber usado algún tipo de anticoncepción, que falló.

De las conversaciones en la línea surge que el 82% de los varones no usó preservativo. Las mujeres explicitan las dificultades que encuentran para negociar con ellos la anticoncepción y prevención de ITS: mientras el 11% dijo tomar pastillas anticonceptivas, otras dicen frases como “me dijo que era estéril”, “prometió acabar afuera”, “no lo pude evitar”, “me dijo que se hizo una vasectomía”. Son los varones quienes controlan las condiciones del encuentro sexual. Esto pone de manifiesto la necesidad de abordar explícitamente las asimetrías de poder en las relaciones heterosexuales desde las políticas de educación y salud sexual.

Según nuestra experiencia en la línea, las mujeres buscan información sobre aborto tempranamente. Las mujeres llamaron con un tiempo de gestación promedio de 7,4 semanas. Es importante recordar que el aborto con misoprostol registra su mayor eficacia y seguridad entre la semana 7 y 9 de gestación.

La mayoría de las mujeres que llamaron a la línea manifestó haber consultado previamente a su médica/o por información sobre aborto, y haber recibido información falsa: que el misoprostol puede causarle un derrame cerebral, que necesitaran transfusiones de sangre, que las pastillas no funcionan, que se colocan dentro del útero, que el útero puede estallar, que es un método letal, que causan infertilidad, etc.

También expresaron que sus médicos/as se negaron a brindarles la información solicitada, incluso en casos en que las mujeres manifestaron padecer enfermedades o estar bajo tratamientos incompatibles con la continuación del embarazo. Hemos escuchado de las mujeres frases como “dijo yo estudié para salvar vidas”, “no me puede sacar algo que late”, “me mandó al carajo”.

Además, tenían nula información sobre cómo es un proceso de aborto, qué esperar, cómo reconocer una hemorragia o infección y qué hacer al respecto.

Algunas mujeres no sabían cómo acceder a atención médica. Otras, la gran mayoría, siente que no puede acceder a ella: más del 90% manifestó sentirse intimidada por conocer experiencias de violencia, amenazas o denuncias sufridas por mujeres a manos de personal de salud.

Ninguna de las mujeres que llamaron sabían cuales son sus derechos frente a un médico o una médica, no conocían el deber de confidencialidad ni la obligación legal de atender un aborto en curso, incompleto o brindar atención postaborto.

Tampoco conocían información sobre las situaciones en que el aborto es legal ni cómo acceder a un aborto no punible.

La violencia obstétrica y médica es una forma de coartar la autonomía de las mujeres exponiéndolas a enormes riesgos para su salud y negándoles acceso a información sobre el método correcto para abortos con misoprostol. La OMS establece al misoprostol como un medicamento esencial para la atención básica de salud de las mujeres. El aborto con misoprostol es considerado un método de aborto sin riesgos que hasta las 12 semanas de gestación, las mujeres pueden realizar por si mismas en sus casas, sin supervisión medica alguna, y con mínima atención medica posterior, aún en condiciones de clandestinidad.

La corporación médica actúa como policias, jueces y verdugos, castigando a las mujeres que abortan con la vulneración de su derecho a la salud, a la información, a la atención médica digna.

Las mujeres sufren toda clase de violencias y vulneración de sus derechos cuando se enfrentan a un embarazo y buscan información sobre aborto. Los y las médicos/as violan sistemáticamente sus deberes: aterrorizan a las mujeres con información falsa, niegan información que es su deber brindar, violan la confidencialidad.

Según datos oficiales, 74 son las mujeres muertas por aborto inseguro durante el 2007. Según fuentes expertas, la mortalidad de las mujeres que abortan esta bajando gracias al uso de misoprostol. Prohibir o restringir el acceso al misoprostol por cualquier medio, incluido su precio, implica violentar la autonomía de las mujeres, obligándolas a enfrentar altos riesgos para su salud, que incluso pueden derivar en muerte.

Ciudadanas de segunda en una democracia tibia restringida geográficamente a las grandes ciudades y zonas donde la información circula por otros canales además de los medios de comunicación masiva hegemónicos. Una democracia que, para las mujeres, llega hasta el ombligo y continúa en las rodillas. El resto es del Estado, y es un Estado dictatorial.

A un mes de atención de la línea, podemos decir que las mujeres estamos dispuestas a ejercer nuestros derechos aún a pesar de las amenazas, los castigos y los riesgos a los que nos exponen los médicos/as y los medios hegemónicos. Es obligación del Estado garantizar el derecho a la información en temas de salud sexual y derechos reproductivos, en especial en temas de aborto seguro. De acuerdo con  el Consejo de Derechos Humanos  de las Naciones Unidas, la mayoría de las muertes de mujeres embarazadas por causas de abortos inseguros son perfectamente evitables y  la falta de información sería una de las principales causas de la mortalidad materna en general y de las muertes por abortos inseguros en particular.

Por lo tanto, cada médico/a que niega información sobre aborto seguro se convierte en cómplice del femicidio impuesto por la prohibición del aborto y falta a su deber médico de proteger la salud y la vida de sus pacientes. Cada medio de comunicación que transmite información parcial, falsa, sesgada y cargada de misoginia se convierte también en cómplice, faltando su deber democrático de contribuir a la generación de agencia política crítica a través de la diseminación del conocimiento.

La información sobre aborto seguro no puede seguir transmitiéndose en secreto. Basta de hipocresía. El silencio no es salud."

Lesbianas y Feministas por la Descriminalización del Aborto

 

Convocamos este 28 de septiembre a marchar desde Plaza de Mayo hacia el Congreso  Nacional por el aborto legal, seguro y gratuito, en el día por la despenalización del aborto en América latina y el Caribe

sábado 25 de julio de 2009

LOS PROSTITUYENTES SOMOS DERECHOS Y HUMANOS




Hay prostituyentes de todo tipo; y podemos  ubicarlos   en un continuo de estereotipos que van desde el prostituyente  misógino y violento  en un extremo, hasta el activista de derechos humanos en el extremo opuesto.

De acuerdo con uno de los estudios más extensos sobre perfiles  de  prostituyentes*, el estereotipo más común es el varón que teme y odia a las mujeres. Son los varones  que responsabilizan a  las mujeres de sus fracasos personales y también de la pérdida de valores sociales tradicionales vinculados al machismo. Son en general violentos, verbal y físicamente, y por lo tanto son fáciles de identificar.

Pero existen prostituyentes más sutiles, que argumentan a favor de la prostitución desde los derechos humanos. Los argumentos son varios y en la práctica terminan por influir en las políticas a favor de la reglamentación de la prostitución. Desde este punto de vista, la regulación sería una opción a favor de las mujeres por dos razones: porque es un derecho que tienen cualquier  mujer el de poder optar por la prostitución como cualquier otra forma de trabajo legal, o porque es una estrategia  efectiva  para   la reducción de daños.

El primer argumento supone que la prostitución implica una relación sexual consentida entre adultos y que por lo tanto el Estado no debe prohibirla. El segundo argumento supone que las mujeres que se prostituyen se volverán más autónomas, saldrán de la prostitución callejera a la prostitución a puertas cerradas  y   podrán gerenciar sus propios negocios.

Con respecto al primer argumento y desde la perspectiva de los derechos humanos de las mujeres, la prostitución es una expresión absoluta del poder masculino frente a las subordinación y falta de opciones  de las mujeres (porque son pobres/negras/indígenas/travestis/inmigrantes/etc.)

En la mayoría de los casos donde los varones vemos una relación sexual consentida, lo que hay es una relación en la cual una mujer  mantiene una relación sexual no deseada con un varón que no conoce, y  finge placer, por el simple intercambio de dinero, o comida o un lugar para dormir. Llamar a esto una relación sexual consentida implica ignorar la fundamental desigualdad de poder entre varones y mujeres. La prostitución es por sobre todas las cosas una forma social y sexual de subordinación.

En cuanto al segundo argumento, en los  principales  países donde la prostitución se legalizó, con diferentes niveles de regulación, los objetivos no se cumplieron**. Por el contrario, la prostitución aumentó en todos las facetas de la industria del sexo, se descubrió un mayor coordinación  entre  el crimen organizado y  la industria del sexo, aumentó la prostitución infantil y el tráfico de mujeres,  y finalmente aumentó la violencia contra la mujeres. O sea: lejos de reducirse, los riesgos aumentaron.

Los relatos de las mujeres que sobrevivieron a la prostitución y las estadísticas demuestran que la prostitución  les permite a los varones ejercer poder y control sobre las mujeres de un modo    inadmisible en otras esferas de nuestra vida social; y (obviamente) totalmente incompatible desde una perspectiva de derechos humanos.

 

* Bouamama, S. (2004), “L’homme en question. Le processus du devenir-client de la prostitution”, Report of the Mouvement du Nid, Mouvement du Nid- IFAR , Paris.

** Bindel, J. and Nelly , L. (2003) “A Critical Examination of Responses to Prostitution in Four Countries: Victoria, Australia; Ireland; the Netherlands; and Sweden” , Child and Woman Abuse Studies Unit, London Metropolitan University.

lunes 13 de julio de 2009

¿PROSTITUYENTE ESTÁS?


















Como el lobo de caperucita que acecha sigilosamente en el bosque, el prostituyente  se esconde en la calle. No hay mejor manera de esconder a un prostituyente que  entre miles de otros prostituyentes.

 

 Los prostituyentes circulan en masa    por Buenos Aires y otras ciudades y pueblos y pueblitos  del país, entre una lluvia de volantes y afiches publicitarios ofreciendo  el intercambio de cuerpos de mujeres  por dinero masculino. Naturalizar la violencia es la  forma  más efectiva de esconderla, de invisibilizarla, de taparla. 

 

Pero la conducta típica de un  prostituyente  deja marcas  concretas sobre la salud  de las mujeres. Y aunque nadie quiere hablar sobre el cuerpo y la salud mental de las mujeres explotadas sexualmente, existen relatos, testimonios y algunos datos disponibles que sirven  para desnaturalizar la violencia del prostituyente,  visibilizando así  las conductas violentas y el dolor  de las víctimas.  

 

En un estudio* sobre 854 mujeres víctimas de prostitución en 9 países de 4 continentes se encontró que la prostitución es multi-traumática:

-       71% fueron víctimas de violencia  física;

-       63% fueron violadas; 

-       89 % dijo que quieren  escapar de la prostitución,  pero que no tienen otra opción para sobrevivir;

-    75 % no tiene  acceso a una vivienda; 

-       68% mostró síntomas  de desorden de estrés post-traumático.

 

El  desorden de estrés post-traumático (DSPT)  puede resultar cuando las  personas experimentan  situaciones  traumáticas externas, asociadas a   la posibilidad concreta o frente a las  amenazas  de muerte o lesiones graves contra uno mismo, o por ser testigo de este peligro extremo contra otra persona.

Según el mismo estudio, la mayoría de las veces la prostitución expone a las mujeres a estas situaciones traumáticas, siendo esta violencia intrínseca a la prostitución. El  68% de las mujeres entrevistadas sufrían de DSPT con un grado de severidad comparable a  las víctimas de 1) violaciones, 2) veteranos de guerra y 3) víctimas de tortura de estado.

Este es un mensaje para el lobo-prostituyente o potencialmente prostituyente. La prostitución genera lesiones visibles sobre los cuerpos de las mujeres e invisibles sobre su salud mental. La prostitución en la mayoría de los casos, según el relato de las propias víctimas,  no es un trabajo como les gusta  fantasear a los varones,  sino que se parece más  a la experiencia de ir a la guerra;  de ser violadas sistemáticamente;   o de ser torturadas por el propio Estado. 

Te pregunto a vos, varón prostituyente: ¿Aceptarías  un trabajo que promete  como principales beneficios: dolor, estrés, violencia, enfermedades de TS, miedo, soledad, y una probabilidad muy alta de morir?

Ann Cotton, Melissa Farley, Jacqueline Lynne, et al, “Prostitution and Trafficking in Nine Countries: An Update on Violence and Posttraumatic Stress Disorder” (2003) 2(3/4) Journal of Trauma Practice 33 at 35, online: Prostitution Research and Education http://www.prostitutionresearch.com/pdf/Prostitutionin9Countries.pdf

jueves 9 de julio de 2009

Feliz 9 de Julio !

Tres frases pelotudas para este o cualquier nueve de julio. Las puede usar, no importa si es político o ciudadano/a, opositor u oficialista.

Entonces, si usted no tiene la más remota idea de porqué carajo nos va como el culo, estos tres caminos pueden dejarlo bien parado/a:

1. "Hace falta más dialogo y consensos".

Es sencillo, no dice absolutamente nada y a la gente le copa.

2. Si eso le parece muy complicado, o simplemente no se lo acuerda, puede decir también: "Los argentinos debemos estar unidos de cara al bicentenario".

Es un poco más piola, demuestra que usted sabe de historia y mira tanto al presente como al pasado.

3. También puede apelar a un clásico, bien facilongo: "Argentina tiene todo para salir adelante".

Tenemos vaquitas, praderas, agua, etcétera, sólo nos hace falta un poquitín de voluntad. Hay mucha fiaca.

Ahí está. Nada de andar hablando de problemas, ideologías y demandas sectaristas. No, la gente le dice no al enfrentamiento. Esta temporada, el último grito de la moda es apelar a la tríada "diálogo", "consenso" y "bicentenario". El resto, es la vieja política, vacía de contenido.

lunes 6 de julio de 2009

Slogan

“Toda libertad es poca”, dijo su padre.

El hijo menor lo paró rápidamente: “No estoy de acuerdo”.

La madre y el primogénito miran con cierta sorpresa.

Frases desordenadas. La madre dice que ella puso límites. El primogénito sostiene que por eso se llevó la peor parte.

El menor dice que esa libertad lo dejó un poco por la suya, que notó cierta ausencia allí donde hubiese preferido alguna presencia. “Es que yo las cosas las digo una vez”, dice el padre. “Bueno pá, una vez puede no ser siempre suficiente”.

La madre vuelve con eso de que ella sí puso límites. El primogénito repite, “por eso, por la asimetría y por nuestras actitudes, te llevaste la peor parte”. “No, son roles”, responde ella. “Sí, de acuerdo, son roles”, dice él, “que me ayudan a explicar porque te llevaste la peor parte”.

“Bueno, entonces tenelo en cuenta cuando seas padre”.

“Má, ¿y si mejor lo tengo en cuenta como hijo?”

martes 30 de junio de 2009

QUE TRISTE ESTOY

Qué triste estoy!
Estoy triste de sólo imaginarme a Michetti y a De Narváez legislar y gobernar. Estoy triste porque fui autoridad de mesa durante 12 horas seguidas rodeado de homofóbicos-macristas un 28 de junio!!!!
Pero estoy más triste porque se terminó el festival de cine queer organizado por las Baruyeras y el Espacio Queer.
Que emocionante y raro fue todo. 
Porque todos los viernes del último mes yo enfilaba a las 5 de la tarde al subsuelo del congreso de la nación para ver películas y debatir sobre identidades disidentes, situaciones e historias que me provocaban un quiebre con lo que sucedía  afuera, en la calle; y arriba, en las instituciones públicas.
Fueron 4 películas. La primera fue sobre las ficciones y los recuerdos de los primeros deseos lesbianos preadolescentes que chocaban con las instituciones y los discursos homofóbicos dominantes de los años 60. Igual que ahora. Fue terminar de ver la película  y  salir a la calle de una ciudad que instaló  un par de cuadras  “gay friendly”, exclusivamente para varones blancos de clase media que consumen de todo, pero que sigue excluyendo e invisibilizando socialmente a las lesbianas como si no existieran.
En la segunda película uno de los protagonistas lograba sobrevivir al holocausto para empezar una nueva vida dedicándose a explotar sexualmente a mujeres, tomando como modelo y reproduciendo la violencia de la cual había sido víctima en un campo de concentración. La asociación entre la violencia de la prostitución y la violencia del campo de concentración es una mirada profunda y perturbadora sobre las formas que toma la violencia de los varones contra las mujeres. Sobre todo en una ciudad que celebra la prostitución en cada una de sus esquinas, y que instala ( como denuncia Sonia Sanchez) esos mismos campos de concentración a cielo abierto en sus principales plazas.
La tercera película nos dejó a todos sin aliento y arañando las butacas. Un entrenador pedófilo de cualquier deporte típicamente masculino abusa sexualmente de dos niños diminutos, y lo hace sistemáticamente porque es “su” entrenador y porque nadie percibe ni se da cuenta de nada. Uno de los niños, ya adolescente, no puede recordar nada de lo que pasó mientras el otro no puede olvidar.  Esa   misma semana era condenado Grassi  por pedófilo. Un cura pedófilo con condena entre miles de otros curas pedófilos sin condena.
Y la última película fue sobre la posibilidad de vivir la vida, la sexualidad y nuestros deseos por fuera del régimen hetero-nomativo,  a través de diversas masculinidades femeninas, entre otros caminos posibles a construir y seguir. Esta fue la última película y la vimos dos día antes de las elecciones legislativas, el 28 de junio, el día del Orgullo, justo y casualmente el día que por la ley electoral se veda casi todo, especialmente la ocupación del espacio público. Que casualidad.